El delantero egipcio del Liverpool, Mohamed Salah, jugará la final de la Champions League ante el Real Madrid en ayunas, decisión que obedece a la fe musulmana que profesa.
Desde el pasado 16 de mayo, Salah cumple con el Ramadán, una celebración musulmana por la que no puede comer, beber ni mantener relaciones sexuales durante las horas del día.
Según informa el medio egipcio Al Masry al Youm el delantero de los ‘Reds’ jugará el pleito respetando el ayuno del Ramadán, mes sagrado para los musulmanes y que comenzó el 17 de mayo.
Además del ayuno de alimentos, los musulmanes se abstienen de beber, fumar y mantener relaciones sexuales desde el amanecer hasta la puesta de sol.
Eso sí, según las fuentes del medio Salah no sufrirá ningún daño por no ingerir alimentos antes del partido. De hecho, aseguran que su familia sacrificará tres terneros en modo de ofrenda para bendecirlo.
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