Cuatro detenidos declaran por escándalos de la FIFA
El escándalo de FIFA sigue en su curso normal y hoy, desde las 12:00, cuatro de los principales implicados -según la Fiscalía norteamericana- tendrán que declarar por las acusaciones de enriquecimiento ilícito, corrupción y lavado de dinero que investiga Estados Unidos.
Según la agenda del juez Raymond J. Dearie, hoy declararán los detenidos Alejandro Burzaco (empresario), Jeffrey Webb (dirigente), José María Marín (dirigente) y Aaron Davidson (empresario).
Los otros implicados en el escándalo, como Eugenio Figueredo y Nicolás Leoz, entre otros, todavía no tienen fecha de declaración.
Burzaco es un hombre clave en la dilucidación del organigrama de actos de corrupción en la Conmebol. Hombre fuerte de los medios de comunicación en Argentina desde su designación como gerente general de Torneos y Competencias S.A. (TyC) tras la salida de Carlos Ávila, fundador de la empresa.
Ante el juez Raymond Dearie, Burzaco se declaró culpable de los delitos de fraude, sobornos y lavado de activos, y aceptó pagar una fianza de $ 21,6 millones.
Su testimonio permitió ampliar la investigación y desentrañar el esquema de corrupción mediante el cual T&T Sports (empresa conformada por TyC y Traffic S.A.) adquirió los derechos de televisión de los principales torneos de clubes desde el año 2000 en adelante.
Según el informe de la Fiscalía de EE.UU. que salió a la luz el 25 de noviembre pasado, Burzaco acordó entregar dineros a seis presidentes de federaciones nacionales, entre ellos el ecuatoriano Luis Ch.
“A partir de 2009, los miembros del ‘Grupo de los Seis’, como eran conocidos, exigió también recibir pagos anuales en sobornos a cambio de su apoyo (…). Alejandro Burzaco acordó pagar montos de seis cifras a los acusados Juan Ángel Napout, Manuel Burga, Carlos Chávez, Luis Chiriboga y Rafael Esquivel…”, se lee en el informe de la justicia de Estados Unidos.
Según esta acusación, Luis Ch. habría recibido un millón y medio de dólares, aunque aún falta determinar en qué cuenta está ese dinero. Sumado a los sobornos por los derechos de la Copa Libertadores –un millón de dólares anuales aproximadamente–, la justicia norteamericana encontró evidencias suficientes para vincular al presidente (suspendido) de la Ecuafútbol.
Luego de revelarse este informe, varios directivos nacionales de la región se entregaron o fueron detenidos, incluyendo a Luis Ch., que hasta el momento se mantiene bajo la figura de arresto domiciliario.
El empresario argentino estableció contactos con los principales operadores del fútbol sudamericano y, en particular, con el fallecido presidente de la AFA, Julio Grondona.
TyC era una de las tres integrantes del consorcio Datisa S.A., que adquirió los derechos de estos torneos a cambio de 317,5 millones de dólares. Pero la investigación demostró que, para garantizar el negocio, Datisa S.A. acordó pagar sobornos por 110 millones de dólares a los principales dirigentes de Conmebol y
Concacaf, de los cuales 40 millones de dólares ya se hicieron efectivos.
Burzaco estaba en Suiza cuando las autoridades helvéticas, a pedido de la justicia de Estados Unidos, procedieron a detener a los principales dirigentes de ambas organizaciones, pero logró escapar a Italia. Tras permanecer trece días prófugo y con una alerta roja de Interpol expedida en su contra, terminó por entregarse en la ciudad de Bolzano (Italia) y aceptó su extradición automática a Estados Unidos.
AFP



Publicar comentario